30 abr. 2011

MODELO ECONÓMICO desde 1976

   
       
DESTRUCCIÓN DE LA INDUSTRIA NACIONAL   
     Desde la irrupción de la junta militar en marzo de 1976, se puso en marcha en Argentina un modelo económico que modificó estructuralmente el sistema nacional. Durante esta etapa nuestro país experimentó un deterioro sistemático de su aparato productivo, para dar lugar a la especulación financiera y el endeudamiento,
el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional fue el iniciador de un proyecto económico excluyente que estalló en el 2001.

   Teniendo en cuenta que la producción de la industria nacional se volcaba mayoritariamente al mercado interno, el salario de los trabajadores constituía un factor fundamental de la demanda de la producción industrial,  ya que dicho salario se gastaba prácticamente en su totalidad en el consumo de bienes finales de producción nacional. Debido a ello,  el empresariado (excepto las transnacionales) no presionaba para disminuir el nivel de ingresos, ya que los mismos retornarían seguramente  en forma de consumo.
  • Existía un acuerdo tácito entre el empresariado local, cuya producción iba hacia los sectores medios y bajos de la población, y la clase trabajadora representada por los sindicatos.

  • Por otro lado, los sectores capitalistas extranjeros, pugnaban por romper esta alianza de clases, ya que su producción estaba dirigida a los sectores locales de mayor poder adquisitivo y al sector externo.

  • Otro sector disconforme con el modelo lo conformaba la oligarquía agropecuaria, que nunca aceptó la continua transferencia de fondos generados por su sector hacia la industria nacional.
      A partir del golpe militar de 1976, entra en funciones en el Ministerio de Economía un representante de la oligarquía agropecuaria, José Alfredo Martínez de Hoz quien amparado en la impunidad y el terror implantado por el aparato represor de la junta militar, inicia el reemplazo del modelo sustitutivo de importaciones por un nuevo modelo basado en la hegemonía financiera.
  • El proyecto económico impulsado por el gobierno militar tenía como objetivos la apertura de la economía, la promoción del libre mercado de capitales y la desregulación.
  • Asimismo tenía como objetivo la reducción de la participación del estado en la vida política del país, promoviendo a futuro una política de privatizaciones (la que fue llevada a cabo durante los noventa con el menemismo). De esta forma se cambia el rumbo económico, terminando con las políticas protectoras de la industria nacional.
  • Los efectos del nuevo proceso económico son catastróficos para la economía argentina.
  • se incrementa el endeudamiento externo,
  • comienza una creciente fuga de capitales,
  • se destruye la industria nacional, incapaz de competir con los productos importados,
  • se produce un total avasallamiento de los derechos de los trabajadores unido a la represión de cualquier intento de protesta.
  • En consecuencia, gran parte de la población sufre la marginalidad social.
      El salario deja de ser un factor de demanda y pasa a ser considerado un costo laboral.
Los beneficiados de estas políticas son grupos económicos extranjeros y locales. Estos sectores gozan de un proceso de concentración de la riqueza y presionan sistemáticamente en pos de la reducción del salario de los trabajadores y de fortalecer su participación monopólica en la economía nacional. De esta manera se produce la ruptura definitiva del pacto social construido desde la consolidación del modelo industrialista.

   
    La dictadura permite que los grandes grupos económicos puedan endeudarse en el extranjero generando de esta forma una constante fuga de capitales nacionales. En consecuencia, los grupos económicos locales tomaban deuda en el exterior a una tasa de interés relativamente baja y colocaban los fondos obtenidos en el sistema financiero nacional a una  elevada tasa de interés interna. De este modo obtenían beneficios producto de la valorización financiera de los  activos obtenidos el exterior. La renta generada por los grupos concentrados de la economía a partir de este proceso era colocada en el exterior, generando una constante negativa

   
    ¿Quién pagaría el creciente endeudamiento privado externo? Lo haría el Estado Nacional a partir de la estatización de la deuda privada en 1982 (bajo la presidencia del Banco Central de Domingo Cavallo). 
En definitiva la deuda externa se incrementó durante la dictadura militar un 544,53 % pasando de 8. 280 millones de dólares en 1976 a 45.087 millones de dólares en 1983.

  
    La política económica del Proceso hirió de muerte a la industria nacional, que al momento de producirse el golpe atravesaba un momento auspicioso. La política cambiaria y la apertura económica provocaron un inusitado aumento en la importación de bienes finales, haciendo que numerosas empresas locales quebraran o importaran los productos que otrora fabricaban.

   En definitiva, el resultado del proceso económico iniciado en 1976, generó un cambio estructural en la economía nacional, provocando el desmantelamiento del aparato productivo, la concentración de la riqueza en grupos económicos y la promoción de la acumulación de capitales a partir de la especulación financiera y el endeudamiento externo.

  
    Los efectos sociales de la aplicación de las políticas económicas de la dictadura fueron casi tan terribles como su aparato represor. La caída del salario real de los trabadores a partir del aumento sostenido del costo de vida llevó a miles de familias a una situación de marginalidad. Ante la pérdida de trabajo estable, muchos argentinos se volcaron a la actividad informal con magros salarios y desprotegidos de todo derecho laboral.

  
   Durante el gobierno militar se generó un retroceso social, cayendo gran parte de la población
por debajo de la línea de la pobreza, encontrándose de pronto en la situación de “nuevos pobres”.
La falta de libertad, la pobreza extrema, la represión y la guerra, constituye el legado del más terrible período de la Nación Argentina.
   
Editado por VANESA  ESPINOSA  - SARA JIMENEZ  - VERONICA ESTIGARRIBIA –  

No hay comentarios: